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ORACIONES
EJERCICIO DE LAS CINCO LLAGAS
Jesús Nazareno (Stmo. Cristo de la Buena muerte); postrados en tu divina presencia, adoramos tus cinco llagas, fuentes inagotables de perdón y misericordia, pruebas de tu inefable bondad infinita y fundamento inconmovible de nuestra esperanza.
Adoramos, Señor, la llaga de tu mano derecha, y por la sangre que de ella derramaste concédenos el don de una auténtica y verdadera conversión cristiana; haz que nuestro corazón se vuelva hacia Ti y hacia nuestros hermanos más débiles, más solos, más pobres. Padrenuestro...
Adoramos, Señor, la llaga de tu mano izquierda, y por la sangre que de ella derramaste confirma y refuerza nuestra vocación eclesial. Que nos sintamos verdaderamente en la responsabilidad de mostrar tu rostro día a día al mundo día a día en la Iglesia; para que ésta sea en verdad el sacramento de salvación para todos los hombres. Padrenuestro...
Adoramos, Señor, tu llaga del pie derecho, y por la sangre que de ella derramaste otórganos la fuerza de tu Espíritu Santo. Que todo lo hagamos y pensemos en Ti. Que vivamos, trabajemos y muramos en tu nombre, en tu imagen sagrada, en tu palabra de vida eterna. Padrenuestro...,
Adoramos Señor, tu llaga del pie izquierdo, y por la sangre que de ella derramaste danos la fidelidad precisa cada día para vivir Tu Hermandad. Para que en ella te demos culto en espíritu y en verdad y te amemos en los hombres nuestros hermanos, únicas razones de su existir. Padrenuestro...
Adoramos, Señor, la llaga de tu costado, y por la sangre que de ella derramaste imprime a nuestra penitencia el don de la autenticidad. Que dé frutos abundantes y no sea estéril representación. Que todos cuantos en la tarde del jueves santo te acompañemos por las calles de Valverde y te mostremos a nuestro pueblo, seamos dignos nazarenos y penitentes; y atraigamos a todos los que nos contemplen a tu Muerte y Resurrección, de donde brota la vida eterna. Padrenuestro...
ORACIÓN FINAL
Dios todopoderoso y eterno, rico en misericordia, que nos has renovado con la muerte y resurrección de Jesucristo, no dejes de tu mano la obra que has comenzado en nosotros, para que nuestra vida por la comunión con este misterio se entregue con verdad a tu servicio. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
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