HERMANDAD DE LOS BLANCOS


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Pregón costalero 2008

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XVI PREGON DEL COSTALERO
DE
VALVERDE DEL CAMINO


A cargo de D. Francisco Javier Bermejo Vélez
Presentado por D. Antonio José Fiscal Borrero


Sábado 23 de febrero de 2008

PRESENTACIÓN

Excelentísimas Autoridades Civiles y Eclesiásticas,
Hermano Mayor de la Hermandad de los Capiruchos Blancos, Hermano Mayor de la Hermandad de los Capiruchos Negros, Costaleros, Capataces, Cofrades, Amigos Todos, Buenas Noches.

Un año más nos encontramos aquí para celebrar el pregón del costalero y que alcanza hoy la decimosexta edición, un acto que se ha ido consolidando a lo largo de los años, gracias a la figura del costalero y a lo que representa en nuestra Semana Santa Valverdeña, y en definitiva gracias a todos los pregoneros que han ido pasando por este atril para pregonar año tras año.
Mi más sincero agradecimiento a todos ellos.

La Semana Santa coincide cada año con la semana en la que hay la primera luna llena de la primavera, según el calendario lunar, qué es por el que se rige la Iglesia Católica, a partir de ahí cuarenta días hacia atrás desde el Domingo de Ramos se celebra el Miércoles Ceniza, día de la imposición de la ceniza en la frente a los cristianos, y que representa la destrucción de los errores del año anterior al ser quemados.
Y en este año 2008 la primera luna llena coincide con el comienzo de la primavera, de ahí que nos encontremos en pleno mes de febrero, mes carnavalero por antonomasia y en el que todavía los disfraces están aún sin recoger; por lo que casi sin darnos cuenta estamos ya inmersos de lleno en plena Cuaresma.
Cuaresma que representa los cuarenta días que estuvo Jesús en el desierto en ayuno y oración.
Cuaresma tiempo litúrgico de conversión, tiempo de arrepentimiento de nuestros pecados, tiempo de penitencia, tiempo de reflexión, tiempo de ayuno, tiempo de abstinencia, tiempo de preparación al Misterio Pascual de la Resurrección.

Recuerdo cuando se te nombró, por parte de la Junta de Gobierno de la Hermandad de los Blancos, como pregonero, ese día me llevé una gran alegría que a su vez se vió reflejada cuando estuvimos una tarde tomando café en la que te dí mi enhorabuena por dicho nombramiento y en la que me puse a tu entera disposición para ayudarte en cuanto tú quisieras, y no sé si fue sin pensártelo o no, pero lo cierto es que tus palabras fueron "Me gustaría que me presentaras" y yo sin dudarlo un momento te dije que sí, aunque pensé que tú ya lo habías decidido y que seguro pensaste que no te fallaría, y aquí estoy.

Como hoy me has otorgado el placer y la satisfacción de presentarte, quisiera agradecerte querido primo Javier tu confianza puesta en mí para tan fácil, tratándose de tí, y a la vez complicada labor de presentarte ante todos.

No crean ustedes que es fácil hablar de una persona, y más de aquella en el que su noble corazón manda sobre él, y donde manda el corazón sobran las palabras.

Hoy te pido con el corazón, que aunque sólo sea por unos minutos, me dejes ser tu capataz, amigo y querido primo Javier y que te presente ante todos, como un capataz orgulloso de tenerte como costalero.

Sin querer quitarte el protagonismo que hoy es tuyo, aunque seguro que tú piensas al igual que yo, que aquí lo que sobran son los protagonistas, puesto que los únicos protagonistas son los Titulares de las Hermandades de Penitencia, Imágenes en las que se ven reflejada la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, lo demás está demás.

Déjame que sea un ratito hoy tu capataz, pero no un capataz cualquiera, sino un capataz que está comprometido con su cuadrilla, que crea y hace Hermandad entre sus costaleros y que sólo sea para ellos sus ojos y su estrella que los ilumine y los guíe por el camino de la vida cristiana y que les ayude a salvar cuántos obstáculos y sobresaltos se presenten, primero como personas cristianas y luego como costaleros de hermandad y como costaleros de trabajadera.

Nuestro pregonero se ha distinguido siempre por su anonimato bajo la trabajadera, la moderación, la visión clara y exacta en la solución a los problemas, pero sobre todo por una devoción sincera y respetuosa a su Cristo Yacente, y por ese saber estar y de forma especial ese saber vivir el momento de la muerte de Cristo en el caminar de la Urna el Viernes Santo por la calles de Valverde.

D. Francisco Javier Bermejo Vélez, Javier "El Perejil", está casado con Rocío, juntos esperan su primer hijo que nacerá si Dios quiere para mayo, desde aquí os deseo lo mejor para que todo salga bien y comencéis juntos una nueva vida como padres, cuán alta responsabilidad ello conlleva.
Su profesión es la de relojero y joyero que le viene de tradición familiar al haberla heredado de su padre José.

Gracias a ella ha llevado a cabo varios trabajos de joyería para nuestras Hermandades, cabe destacar un broche realizado totalmente a mano para la Virgen de la Soledad.

Entre sus aficiones se encuentran su pasión por el betis, la caza, la pesca y en definitiva le gusta todo lo relacionado con el campo.

Otra de sus aficiones es la fotografía, ¿Quién no lo ha visto cada vez que se celebra una de las muchas fiestas del pueblo, en el camino del Rocío, en el de San Pancracio, o en Semana Santa, etc. con su cámara y su bolso colgado del hombro?

Por ello ha realizado fotografías que luego han servido para anunciar diversas celebraciones como la Romería de San Pancracio, la Festividad de la Virgen del Reposo y la Feria de la Gastronomía, entre otras.
Aunque actualmente no pertenece a ninguna agrupación, disfruta como un niño pequeño cuando llega el Carnaval, chirigotero de pro, letrista, y ahora como jurado y comentarista para la televisión local de los concursos de agrupaciones de carnaval.
Es hermano de la Hermandad de los Negros y de la Asociación de San Pancracio. Como costalero además de pertenecer a la cuadrilla del Cristo Yacente, La Urna, también ha paseado por las calles de Valverde a nuestra patrona la santísima Virgen del Reposo.

En el año 1984 comenzó de costalero en la Urna, como creo muchos costaleros han empezado, al parecer corrieron rumores de que hacían falta costaleros y llegó a sus oídos, y junto con varios amigos entre los que se encontraba mi hermano Rafael, pasaron a forma parte de esa cuadrilla.

Mientras yo, en mi casa veía como mi madre todos los años le planchaba la faja y le preparaba la almohadilla a mi hermano para los ensayos y luego para la Procesión del Viernes Santo, y que después se quedaba guardada en el altillo del ropero hasta el próximo año. Mi hermano tuvo que dejarlo por varios motivos y en 1990 se metió por última vez. Al siguiente año en 1991, ese gusanillo que había corrido por mis venas ya no podía aguantar más y hablé contigo Javier para ver cuándo era el primer ensayo y que yo quería ir para meterme en el paso.

Asistí a ese ensayo y desde ahí entré a formar parte de esa maravillosa cuadrilla en la que pasé varios años y en los que, aunque no llegamos a compartir trabajadera, Javier, sí me enseñaste muchas de las cosas importantes para ser un buen costalero.

Sobre todo cuando entras en este mundillo por llamarlo de alguna forma, recuerdo que ahí siempre estabas tú en mis primeros ensayos para preocuparte por mí, cada vez que terminábamos una chicotá me silbabas desde tu trabajadera y me decías: Antonio José ¿cómo vas? ¿Cojes el paso? ¿Llevas mucho peso? Cuando levantemos, mueve la cintura y los piés quietos y siempre llevando el paso, izquierdo, izquierdo sin perderlo.

Nuestro pregonero no es la primera vez que sube a este atril, ya que en esta misma capilla ha pregonado la romería de San Pancracio en el año 2000 y también ha sido presentador de la misma en dos ocasiones. Ha pregonado en dos veces las fiestas de San Isidro Labrador de Caballón en el año 2001 y 2005. También lo ha hecho en la Asociación Cultural "Peña el Jopo" a la que pertenece y a la que en cierto modo se le debe el impulso que se merecía el recuperar una de las tradiciones mas antiguas de nuestro pueblo como es la fiesta de la Velá de santa Ana.

Es un costalero de almohadilla, o sea es anticostal y antimodas, humilde, sencillo, es de esos que se van formando y haciéndose poco a poco y paso a paso al igual que en la vida misma. A pesar de que le han propuesto en varias ocasiones que pasara a la cuadrilla del Señor del Santo, él nunca ha querido, y eso que su padre José fue costalero del Santo, pero él ha querido mantenerse y continuar debajo de su Cristo Yacente.

Sé que este año va a ser un gran año para tí y que estoy seguro no olvidarás, primero por tu próxima paternidad como ya he dicho antes, y después porque nos vas a pregonar hoy como costalero y por que si Dios quiere cumplirás el próximo Viernes Santo veinticinco años como costalero de la Urna.

Como cofrade te digo Javier que cuando por ley de vida no puedas seguir bajo el palo y tengas que dejar la almoadilla no te quedes al margen coje el cirio y viste la túnica de capirucho.

Hoy Javier por fin vas a dar el paso al igual que el significado de la Pascua de Resurrección donde celebramos el paso de un Dios torturado y ejecutado a un Dios Resucitado y vivo entre nosotros. Y sé que ese paso va a ser con el corazón en la mano y seguro que hoy nos mostrarás a todos ese costalero que llevas dentro.

Javier sé que no ha sido fácil resumir en unos folios cuanto sientes por esta ciudad y te une a su Semana Santa, soy consciente del esfuerzo que ha supuesto renunciar a tus escasos momentos de respiro para ofrecernos este pregón, pero también sé que este público está impaciente por oir tu voz, la mía que sólo podría continuar hablando bien de ti, debe ahora apagarse.

Como dice el Capataz cada vez que va a terminar una chicotá pararse Ahí¡ a tierra¡ mi chicotá llega a su fin, Así es que tú costalero que siempre debes ser el verdadero protagonista anónimo de tu caminar en la que en tu cara reflejas el sufrimiento vivido, abandona por unos minutos tu trabajadera, deja tu almohadilla, levanta las caídas y sal de debajo del paso, quítate la faja y enséñanos tu chicotá pasito a paso, muy lentamente y con mecías muy cortas, sin perder el paso, como tú sabes, querido amigo y primo Javier. Tuya es la palabra.


XVI PREGON DEL COSTALERO de
VALVERDE DEL CAMINO


FRANCISCO JAVIER BERMEJO VELEZ
23 FEBRERO 2008


Jugando cuando se es niño uno es todo cuanto quiera,
ser superman, futbolista, un medico, un buen torero,
yo quería ser muchas cosas y entre ellas costalero.
Conseguía emocionarme y a veces rompía a llorar
porque cuando uno es niño to los juegos son verdad.

Todo empezó en Puerto Blanco,
una caja de cerveza, la cruz de palo de jara,
las flores para adornarlo borreguitos de panes y margaritas,
una cosa tan sencilla
no la igualaba en belleza
ni los pasos de Sevilla.

cuanto hubiese dado yo,
por nacer en estos tiempos,
que son las cruces de mayo
viveros de costaleros.

Autoridades civiles y eclesiásticas,
Hermano mayor de la hermandad de los capiruchos blancos,
hermano mayor de la hermandad de los capiruchos negros,
costaleros, capataces, cofrades, amigos todos, Buenas Noches

Mi agradecimiento al presentador por aceptar el compartir este momento conmigo.
Por sus palabras basadas en la amistad y en los lazos de sangre que nos unen,
y con el cual, tuve la suerte de compartir tres años en la trabajadera.

Llegó el momento
sonó el martillo y de nuevo cae sobre mis hombros
el peso y la responsabilidad,
en este caso no para llevar a mi Santo Entierro,
sino para pregonar al costalero,
al compañero y al amigo.
No me siento cómodo en esta situación,
porque teniendo mucho que contar
no soy persona de airear mis sentimientos
y porque cuando me decido a hacerlo
no mido las consecuencias
que pueden tener mis palabras
pero sobre todo
porque durante estos años
trate de ocultar cuanto pude
que era costalero y hoy,
con este pregón se hace público.

Según el diccionario cofrade,
costalero es aquel que sale con costal,
yo, salgo con almohadilla,
cosa que me ha ocasionado innumerables problemas,
por lo tanto, ni tan siquiera sé si soy costalero.

Quizás ,no sea la persona adecuada para estar aquí,
porque no suelo visitar mucho esta iglesia de forma voluntaria
y paso el año sin visitar mi capilla.
Digo esto, porque aquí no valen las mentiras,
yo, no diré nada de cara a la galería y buscando el aplauso fácil.
Para ser costalero hay que cumplir un requisito,
tener fe,
y la fe, no se encuentra dentro de estas paredes,
para ser un buen costalero,
tener fe y ser humilde , la humildad es algo genético,
se tiene o no se tiene,
pero es algo que también se puede cultivar.

Hay quién piensa que visitando esta iglesia
y entrando en su capilla tienen todo hecho y
ahí acaban todas sus obligaciones como costalero y como cristiano.

Todo empezó hace veinticuatro años
cuando llega a mis oídos que hacían falta costaleros
y allí me presenté, sin conocer a nadie
cosa extraña en mí, debido a mi cortedad
pero tenía la oportunidad de cumplir mi sueño de niño.

No me encontré el ambiente que esperaba,
a parte de que eran un poco mayores, se hablaba mucho y mal,
se bebía, se fumaba y se faltaba el respeto al compañero con demasiada frecuencia,
todo era negativo, pero tenía que aguantar
hasta el día de la procesión para descubrir que sentía.

Llegó el momento, casi no pude dormir la noche anterior,
me duché, y cuando empecé a vestirme un cosquilleo recorría todo mi cuerpo,
el corto camino desde mi casa en la calle del sol hasta la iglesia
me parecía interminable,
llegué con la hora justa al igual que lo sigo haciendo para no enseñarme demasiado.
Se realiza la igualada, se aprietan las fajas, todo listo.
Primera llamada, primera salida, primer recorrido, primera entrada.
Cuando me di cuenta, todo había terminado y fue cuando volví a casa
cuando empecé a analizar todo lo que había vivido y todo lo que había sentido.
La conclusión rápida, tenía que volver.
De esta forma, año tras año hasta el presente en el que cumpliré mis bodas
de plata como costalero.
Mucho tiempo, si pienso que entré siendo un niño,
que bajó la trabajadera, pasé mi juventud, me hice hombre y dentro de muy poco
si todo sale bien formaré mi propia familia.

Pero poco tiempo , para saberlo todo.
A ser costalero se aprende observando y escuchando,
pero también respetando y perdonando.

Por todo eso amigo costalero, nunca saquemos pecho pensando saberlo todo,
ni mucho menos, por ser un simple costalero,
algo al alcance de cualquiera que se lo proponga,
donde es difícil ser costalero es en el día a día.
Conozco a muchos, que nunca se liaron una faja y que nunca estuvieron bajo la trabajadera

¿No es quizás a los ojos de Dios un costalero aquel que lleva con resignación una enfermedad?
¿Aquél que con su ayuda, colabora con el que la tiene?
¿Aquél que dedica su vida a causas humanitarias?
¿Aquél que brinda se hombro para el consuelo de los que nos rodean y dan sin esperar nada a cambio?

Ese, es el costalero en él que todos deberíamos fijarnos,
un costalero al alcance de todos pero que muy pocos logran ser.

Es nuestra vida un camino
lleno de espinas está
y yo en forma de protesta
descalzo lo quiero andar
cargaré sobre mis hombros
al que vea los pies sangrar
para mostrarles a todos
lo bella que es la humildad.
Todo podría cambiar
un camino de algodón,
rosales a sus orillas,
de no existir la soberbia
piensa tú, que maravilla.

Soberbia que provoca piques,
que hace una competición entre las cuadrillas,
que los primeros comentarios sobre el trabajo de los demás
son para destacar los fallos.
Al igual que una madre nunca habla mal de sus hijos,
nosotros tampoco tendríamos que hacerlo de los compañeros.
Ni tendríamos que enseñarnos por los bares vestidos de costaleros,
ni tendríamos que llevar cuellos bajos después de las procesiones,
para lucir las marcas que dejó en nuestro cuello la trabajadera.
Porque no somos los mas importantes de la fiesta,
ni tan siquiera imprescindibles,
porque los pasos podrían salir a ruedas,
pero nunca se entendería una Semana Santa
sin Nazarenos y de ellos podríamos aprender.


Acompañado de un cirio,
van con la cara tapada
solo, tus manos al descubierto
y el brillo de sus miradas
van caminando en silencio
sin decir una palabra
y van dejando un mensaje de humildad
con sus pisadas.

Miércoles noche, calle Trinidad

Me gusta ver tu silueta
recortada con la luna
yo vi muchas esculturas
pero como tú ninguna
y me pide el corazón
encomendarte mi suerte
por ser la luz que me guía
CRISTO DE LA BUENA MUERTE

Jueves de blanco y morado

Saldrá este año de estreno
con una túnica nueva,
bordada en hilos de oro
a pespuntes de cariño
para hacer sentir al cofrade
la misma ilusión de un niño.
Quiero verte andar por la calle
con ese rostro sereno,
para hacer llorar de emoción
a VALVERDE NAZARENO


No hay mas pena para una madre
que ver un hijo sufrir
y no poder hacer nada
para evitarle morir.
No puede esconder su llanto
ni las velas ni las flores
por ser tu pena tan grande
mi VIRGEN DE LOS DOLORES

Madrugada de silencio

La noche se viste de luto
cuatro de la madrugá,
ya se escucha el llamador
y la voz del capataz.
La fila de nazarenos
deja olor, a cera, a incienso,
la luna alumbra la cuesta
la noche guarda silencio,
con la voz entrecortada
alguien susurra un te quiero
al cristo de los molinos
al que llaman MOLINERO.

Le siguen con sus velas las promesas
detrás del SEÑOR DEL SANTO
por primera vez te vi,
tú llevabas la sonrisa
que él tenía antes de morir.
Tus ojos están brillando
casi rompiendo a llorar
con dos gestos y en silencio
te ganaste mi amistad.
Clavel rojo quise ser,
que me llevasen los vientos
contigo siempre a tus pies,
para evitar que tu llanto
al suelo pueda caer.

Amigo costalero, no veo todo mal, no es todo negativo.
Siendo costalero aprendí el valor de la amistad,
que el esfuerzo siempre tiene recompensa,
que querer es poder.
Siendo costalero encontré mi fiel compañera.

Nadie nos va a separar,
ella será siempre mía,
ha sido duro el trabajo
para lograr tu compañía,
impaciente por las noches
para velar por mis sueños
a que la bese me espera,
les hablo de la medalla
que cuelga en mi cabecera.

Mi medalla, mi preciado tesoro,
No hubo un día que me quedase en casa
que no la besara antes de dormir y
siempre con la misma frase,
GRACIAS POR TODO,
nos queda un día menos para volver a salir.
Desde el día de mi boda no cumplo ese ritual,
pues decidí dejarla en casa de mis padres,
con la ilusión de que cuidara de ellos
al igual que lo hizo de mí.
Cuento los días que faltan para entrar de nuevo en mi cuarto,
vestirme de costalero, descolgarla, besarla y colgarla de mi cuello
para realizar mi estación de penitencia.
Dirigirme a la iglesia, liarme la faja,
acercarme al altar de mi Virgen del Reposo,
dirigirle una mirada y
pedirle suerte para todos los costaleros.





Tarde de dolor y llanto.

Todo listo,
un padre nuestro, sonó el martillo y la voz del capataz,
vamos arriba, despacio,
no se valla a despertar,
el frío recorre mi cuerpo
en la primera chicotá.
De nuevo otra voz,
despacio, despacio,
cuidado con el umbral,
que pasamos muy justitos
no vallamos a rozar,
la izquierda un poquito delante
derecha un poquito atrás,
vamos que ya está en la calle,
la banda empieza a tocar
y los nervios se te pasan
para empezar a disfrutar.
Y así una vez tras otra,
chicotá tras chicotá.
El tiempo se te hace eterno,
te da tiempo para pensar
como tanto sufrimiento
te puede llegar a gustar,
y te da tiempo a pensar
cuantas cosas de este mundo
te gustaría cambiar,
y te da tiempo a pensar,
que las cosas de valor
no se compran con dinero,
no puedes comprar un te quiero,
ni la salud, ni un amigo,
ni una entrada para el cielo.


De nuevo sonó el martillo,
el paso empieza a bajar
hasta posarse en el suelo
y así poder descansar.
No me alargues la parada
porque pasando de un tiempo,
el descanso no es descanso
se convierte en sufrimiento.
En el suelo te arrodillas,
y arrancá otra vez de nuevo
te cuesta la misma vida.
Otra vez suena el martillo,
una nueva chicotá,
se escucha una voz de dentro
ayuda, no puedo mas,
vamos arriba valiente
que ya vamos a llegar,
ole por mi gente buena,
ole la gente que quiero,
esas rodillas juntitas
abajo esos dos costeros
que vamos a cruzar la puerta
que da entrada para el cielo.
Al entrar en la capilla,
se llora de la emoción,
alivio y pena
cuando se escucha " ahí quedó ".

Un año entero esperando
para coger una flor
que en tarde de Viernes Santo
se riega con mi sudor.
Cada hoja una palabra,
una frase cada flor,
una promesa en voz baja
que solo la escucha Dios.
Borrará el tiempo su aroma,
le cambiará su color
y ojala de su semilla
brote por siempre el amor.

Que hablo de ti SOLEDAD,
si son tantísimos años
sin verte procesionar,
solo sintiendo tus pasos
y escuchándote llorar.
El día que te vea de frente
le diré a tu capataz,
que nadie mueva un costero,
que nadie mueva un varal
mientras me recreo en tu cara
VIRGEN DE LA SOLEDAD.
Hoy, es un día especial para mí.
Quiero dedicar este pregón,
a mis padres por la educación y valores
que me inculcaron.
A mi hermana por estar siempre pendiente de mí,
mi sobrino por las muestras de cariño que me da.
A esa familia que empezó a formar parte de la mía.
A esos amigos que siempre estuvieron cuando los necesité.
No me puedo olvidar de todos esos que durante estos años
formaron parte de mi cuadrilla.
Y a mi mujer por soportarme
y por el hijo que me va a dar.

Me preguntaron un día
que es para mí una hermandad,
trabajar todos a una,
es querer y perdonar,
poner amor donde hay odio,
poner paz donde hay rencor,
donde hay pena una sonrisa,
donde hay desidia pasión,
donde hay guerra tolerancia,
donde hay tristeza ilusión
y por encima de todo
poner siempre, siempre amor.

Que venga mi niño bueno,
es lo único que quiero
y si no es mucho pedir,
que algún día sea costalero.

Sin hablar de mi patrona,
yo no podría terminar,
porque he tenido la suerte,
de sacarla a pasear.
Sobre mis hombros en Septiembre,
se posa siempre una flor,
todos le llaman REPOSO,
y para mí, ES AMOR.

Ahí quedó.




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