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XVIII PREGÓN DEL COSTALERO
DE VALVERDE DEL CAMINO
Presentación
Autoridades civiles y eclesiásticas, hermano mayor de los Capiruchos negros, hermano mayor de los Capiruchos blancos, hermanos costaleros, amigos todos, buenas noches.
Hace unas semanas, en una Junta de Gobierno de la Hermandad de los Blancos, nos entregaron unos boletines informativos con fechas y horas para la organización de todos los cultos y funciones que conlleva la organización de la Semana Santa. En este boletín aparecía la fecha del Pregón del Costalero y debajo el nombre del pregonero “Alcaría”. Para mi fue una gran alegría, aquella noticia me llenó de orgullo y satisfacción. Levanté la mano e hice una pregunta, ¿Alcaría es de verdad el pregonero?. El hermano mayor, Manolo, me contestó ¿Pero tú no lo sabes?, pues “ya te enterarás”, “ya te enterarás”, bajo las risas de todos los allí presentes.
Pues lo tienes que presentar tú “Rabadán”, me decía entre los compañeros.
En esos momentos mi mente y mis pensamientos se dividieron en dos partes. Una me decía “no es lo tuyo”. Otra vez a escribir, a rebuscar palabras, metiendo el dedo en la yaga de los sentimientos.
La otra voz me decía: tienes que presentarlo, recuerda que tú lo metiste en el paso de nuestra Virgen de los Dolores y juntos habéis pasado muchas fatigas y alegrías.
Sí, es muy fácil, me seguía diciendo esa voz; sólo tienes que entrevistarte con él y te contará que nació en Valverde, hijo de José Manuel y de Ana María, segundo de tres hermanos: José Manuel, Juan Francisco y la pequeña María; y aunque sea un tópico de todas las presentaciones, Juan Francisco es un magnífico estudiante, sacó su carrera de relaciones laborales. Divertido, amable, buen hijo y hermano; y entre sus aficiones destacamos la fotografía, que día a día nos deja perplejos con esas magníficas instantáneas.
Aunque “sí”, lo había conseguido, esa voz que me insistía que te presentara, ella ganó el pulso y aquí me tienes amigo, detrás del atril de nuevo. Pero ese Alcaría que he descrito lo conocéis todos. Al que yo quiero esta noche presentar no todos tenéis la suerte de conocerlo.
El compañero de costal que voy a presentar hace muchos años que lo conozco, casi quince años, portando a su Virgen, capaz de ocultar su edad al Capataz y entrar a cargar en el paso con catorce años. Recuerdo que era prácticamente un niño.
El Alcaría que yo conozco y admiro luchó por esos candelabros de cola. Sueño cumplido de muchas personas y “linterna en mano” se dio una buena caminata por la vía hasta llegar a la ermita de San Pancracio y trabajar como el primero junto a sus compañeros en la barra de la Romería y conseguir, como he dicho antes, ese gran sueño.
El Alcaría que yo conozco fue capaz de cargar una trabajadera más atrás, para que el que esta noche os habla, fuera un poco más desahogado en ese año para mi un poquito extraño. Y año tras año, quedarse fuera voluntariamente para que sus compañeros más jóvenes de costal hagan la salida y la entrada el Jueves Santo.
El Alcaría que yo conozco, incluso desobedeciendo las órdenes de su capataz, cumple sus promesas amarrando las zapatillas a la trabajadera y descalzo con sus pies doloridos, pasea por las calles de Valverde a su Virgen de los Dolores.
El Alcaría que yo conozco, ha vivido y disfrutado las alegrías y llorado las penas dentro de esa gran “luz” que desprende la oscuridad que hay dentro del paso bajo las trabajaderas. Momentos duros que nadie deseamos que lleguen y lloramos junto a Él con la muerte de un ser muy querido, como fue su padre, que tanto lo “apoyó” en su caminar de Costalero.
El Alcaría que esta noche quiero presentarles a todos vosotros, es una persona con un espíritu fuerte y vivo, amable, cariñoso, trabajador. Colaborador con su hermandad, luchador infatigable, buen compañero, fuera y dentro del paso.
Amigo Alcaría, ser costalero, o mejor dicho, hacerse un buen costalero, creo que solo los valientes de espíritu lo consiguen, pero ser Pregonero de este pregón tan especial, sólo esta hecho para los “elegidos”. Dentro de un puñado de minutos tú serás las dos cosas.
Pregonero, estoy seguro que esta noche tu Virgen de los Dolores, esa señora que tantos y tantos Jueves Santos has paseado por las calles de tu pueblo, te ayudará para que nos deleites con tu mejor fotografía “jamás” hecha al corazón de un Costalero. Suerte Pregonero.
Juan Carlos Carrero Rabadán
Cuaresma de 2010
XVIII PREGÓN DEL COSTALERO
SEMANA SANTA 2010
JUAN FRANCISCO ALCARÍA MARÍN
-.Recuerdos, momentos inolvidables. En la vida en general, de la Semana Santa en particular. Soplos de un tiempo pasado que se quedan grabados en la retina, en la mente.
Relámpagos de emociones y sentimientos que con la ayuda de la fotografía, quedan más fijos, prevalecen en el tiempo, ya que eso es la maravilla de la fotografía. Ventanas abiertas al pasado, imágenes que valen más que mil palabras y te dejan en silencio, recordándote que recuerdas, recordándote que estas puramente vivo.
Esta noche busco que sintáis eso, de manos de mi palabra y de la fotografía.
-.Distinguidas autoridades Civiles y Eclesiásticas. Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, Santo Entierro de Cristo, y María Santísima de la Soledad. Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de los Dolores. Hermanos Costaleros, Amigos todos, Buenas noches.
-.Carnavales de 1997. Había pasado la primera semana de febrero y todo Valverde disfrutaba de esa semana de campo. Algunos chavales disfrutaban de esas vacaciones en la plaza de la Campana. Allí estaba yo cuando se me acercó mi vecino, mi amigo Laure. Me dijo que su tío Rabadán le había dicho que podíamos entrar en el paso de la Virgen de los Dolores, había hueco porque varias personas habían salido de él. Yo sin dudarlo le dije que sí. Comencé a vivir una felicidad inmensa, el sueño que desde niño tenía, pronto se iba a hacer realidad.
Una realidad que ya veis, me ha hecho llegar nada más y nada menos que hasta aquí, pregonar, transmitir el Ser Costalero. Quien me lo iba a decir hace años, cuando comencé a oír los primeros pregones del costalero, el de Tomás Lorca, el de Clavijo...(PAUSA) Porque, qué grande es ser costalero y qué difícil es explicarlo.
Es por ello que hoy yo golpeo el llamador de vuestros sentimientos, hoy soy yo quien os llamo al corazón para que oigáis todos a una mi pregón, con una palabra escrita en oro, costalero.
Llevad el racheo de la Semana Santa en vuestra piel. Quiero que soñéis despiertos como nunca esta Semana Mayor y el vivir del costalero, un mundo que hay que conocer, hay que beberlo y sentirlo todo lo intensamente que se pueda.
Es por ello que os digo, ¡costaleros, a esta es!, ¡arriba y quieto!, ¡tos por igual y siempre arriba! Costaleros!
-.Los días que prosiguieron a esa noticia, me inundaron en la mente los recuerdos de la niñez. Esa admiración por las imágenes, por la procesión, esos cuerpos de nazarenos, ordenados, convirtiendo las calles a su paso en una estampa preciosa. (Pausa) y sobre todo, esa admiración por los costaleros.
El mirar inocente de un niño, contemplando a la Virgen, pero también a las caídas del paso. Esos pies, tos por igual, con una cadencia, una sincronización preciosa, pero también con un áurea de misterio increíble. Ese anonimato, esa incógnita de quienes serían los afortunados de estar ahí dentro. Eso es el pilar básico, la seña de identidad del costalero, el anonimato.
Aun hoy, tengo esa misma sensación. Hace pocos años, comenzamos a procesionar con relevos. Cuando me salí en la procesión, me recorrió la misma impresión de cuando niño. Veía esos pies, esa mecida acompasada. El paso iba genial, iba precioso, pero miraba hacia abajo y ese misterio me inundaba, como si no reconociera a mis compañeros, me parecía que no era mío un trocito de ahí abajo.
En cuanto el paso arrió, le dije a Luis lo que me había pasado y que iba rápidamente adentro de nuevo. El se empezó a reír, pero lo comprendió perfectamente.
-.Llego el día del primer ensayo. Allí estaba yo, en el garaje de la calle abajo, lleno de ilusiones, pero sin nada. Rápidamente, nos rodearon y nos acogieron de una manera inolvidable. Paulito, al ver que no tenia costal, me dio uno suyo. Sin conocerme de nada, me dio el costal de sus comienzos, cuando empezó en la urna.(Pausa)
Y allí estaba Rabadán, que me informaba y cuidaba en todo momento.
-.Juan Carlos Carrero Rabadán. Costalero y Prioste de María Santísima de los Dolores, 29 años debajo del paso de su Señora, pregonero y presentador. Un tío completo (Pausa)
Pero es mucho más completo de lo que creemos, y esta definición suya que acabo de dar es bastante simple.
Rabadán es trabajador, un luchador incansable, una persona que se desvive con su alrededor, que te da el corazón nada más verte la primera vez.
Una persona que por su Hermandad, por su Virgen de los Dolores, lucha puerta a puerta, recaudando dinero, recaudando ayuda, dedicando gran tiempo de su familia a la Hermandad.
Pero su familia, ¿Qué va a reprocharle?
Se levanta antes de su hora, con su mujer María José, para que cuando se vaya a trabajar lo tenga todo, incluso el coche en la puerta de casa, sacado del garaje.
Con su hijo Adrian se desvive, dándole todo lo que le llena y llevándolo a donde necesita.
Y su hija Claudia…lo trae loco desde que nació, loco de felicidad.
Quien mejor que tu para ser mi presentador. Eres mi padrino y gracias a ti entré en esta mi querída cuadrilla y a él le debo haber hecho mi sueño de costalero.
Qué suerte por compartir a tu lado la trabajadera, y que suerte por tenerte de maestro.
En el 25º Aniversario de la cuadrilla, cuando recogí el pergamino, te dije al oído gracias por todo lo que me has dado.
Hoy, abiertamente y delante de todos, te digo, gracias por estar en mi vida y ser como eres.
-.Llegó el 27 de marzo de 1997, Jueves Santo. Yo deambulaba por toda la iglesia, me comían los nervios, la emoción. Comenzamos a colocarnos la faja, que recuerdo que me daba más vueltas que ahora y a la hora de hacer el costal me encontré con una persona, Manolo Tejero, Manolo el sevillano, que me vio un poco desorientado y me dijo de hacerme el costal.
Me comentó que el costal era viejo, estaba un poco roto. Yo pensé para mí:” si tú supieras los años que tiene este costal de Paulito…”
Me lo dejo perfecto, tanto que al año siguiente fui a buscarlo para que me lo hiciera, y al año siguiente también.
Continúo por la iglesia, cruzándome a costaleros de mi paso, del paso del Nazareno.
Recuerdo como mi compañero Jesús, “el Cutu”, ese incansable recaudador del euro en la cuadrilla, me ayudó a realizar de manera correcta una gran promesa que llevaba.
El rezo en el Sagrario nunca se me olvidará, pero me quedo con los instantes antes de la primera levantá. Arropándonos entre abrazos todos nosotros, comenzamos a entrar debajo del paso, ese momento tan esperado y precioso que con el rezo dentro de él ya caes en la cuenta de la magnitud del momento. Con emoción, nervios y concentración todos nosotros, esperamos ese golpe del martillo y esa ansiada llamada, para levantar a la Señora, a nuestra preciosa Virgen.
-.Esa primera levantá, al igual que este pregón, se lo quiero dedicar a mi familia, que ha vivido de cerca mis comienzos, siempre apoyándome y animándome, a mi hermana Ana María, que desde muy pequeña ha compartido este sentimiento, esta devoción por la Semana Mayor, por el mundo cofrade. Con tan solo 9 años ya se venía conmigo a montar el paso, a curiosear como cualquier niño todo lo relacionado con la Hermandad y a lo que es vivir la Semana Santa.
Y sobre todo se lo quiero dedicar a una persona muy especial.
Aquel que me ha educado y me ha hecho aprender los valores de la vida, que siempre me ha dado lo que he necesitado y lo que no también.
Aquel que en su descanso del fin de semana, se levantaba más temprano que los otros días para llevarme al autobús o a las carreras, a las competiciones de atletismo.
Aquel que llevaba a su hijo José Manuel a las 6 de la mañana a Sevilla para que estuviera un día más en su casa y yo lo acompañaba para que no se volviera solo.
Aquel que acudía a las reuniones del paso de su hijo cuando este no podía ir, para que estuviera en todo momento informado y transmitir así el gran interés de su hijo, y de él mismo por lo que hacía su hijo y a lo que pertenecía.
Aquel que compartía conmigo todas sus aficiones y me explicaba todo lo que hacía o lo que dejaba de hacer
Aquel que era muy trabajador y sobre todo humilde, nunca alardeaba de sus cualidades. Que podría haber llegado muy lejos, pero que declinó lo que le ofrecieron, buscando la felicidad y la estabilidad de sus allegados.
Aquel que todos mis hermanos costaleros recordamos aquel Jueves Santo frente al Altar, en nuestro momento íntimo, y que aun seguimos recordando.
Podría estar toda la noche diciendo cualidades que realmente tenía, porque él era realmente así, porque lo valía.
Por ello, esa levantá, este pregón, y todo lo que algún día alcance en la vida, será por y para él, para mi padre.
-.Continúa la procesión.
Qué decir de la salida de la iglesia de la Virgen de los Dolores. Complicada, muy trabajada, pero preciosa y llena de sentimientos.
El paso queda a dos dedos del dintel y a otros dos dedos del escalón. Los movimientos muy cortitos, todos casi tirados en el suelo, pero tos por igual, el mismo movimiento. Eso para mí es casta y arte.
Ya estamos en la calle, los que vamos debajo entre lágrimas y abrazos, sabemos que ha sido una estupenda salida.
El paso está para perder en él la mirada un largo tiempo. Es un paraíso, un jardín de flores y plata que lo llena absolutamente todo. ¡Vaya paso, vaya palio! El sonido de los bolillos golpeando los varales, ese precioso tintineo que a todos enamora. ¡Vámonos un poquito más Gamo, que se note en las calles esta maravilla de paso!
Y en el centro, la Luz. Que preciosa estás en tu Cuaresma, de hebrea, y que preciosa estás en tu día, de blanca. Que preciosa estas todo el año. Y hoy más que nunca. Esa carita iluminada, reflejando su dolor y que a veces parece que ríe cuando sus costaleros la levantan, notando el amor que estos le tienen, el amor a una madre. El amor a una Dolorosa que nos descarga de nuestro propio dolor.
-.Porque la cuadrilla de la Virgen de los Dolores es de admirar. Aunque yo no perteneciera a ella la admiraría de igual manera.
Desde el primer día, el ambiente de amistad, de cariño, afecto entre todos se nota en cualquier detalle.
Cualquier día, te cruzas con alguno y se paran contigo, te paras con ellos, te preguntan qué tal estas, porque saben que para todos nosotros, la Semana Santa es todo el año, y la amistad que nos relaciona, es algo más que amistad.
Allí aprendí la relación más humana y pura entre dos personas. Conversaciones y relaciones sociales entre hombres. Aprendí a que cuando mis fuerzas se agotan, ellos están allí y te llevan, te levantan. Aprendí que cuando sus fuerzas se agotan, tú cargas con su peso sin dudarlo.
Aprendí que cuando te vienes abajo, dentro, fuera del paso, en la vida, ellos están para levantarte y subirte a lo más alto.
Eso es ser costalero, eso es compañerismo y esa es mi cuadrilla señores.
Por eso, digo con orgullo y satisfacción que es un honor para mí estar en esta, mi cuadrilla de la Virgen de los Dolores, con el mejor capataz de Valverde al frente, es un orgullo teneros de compañeros, amigos, mis hermanos costaleros, y sentiros honrados por ser así, por hacer de esto una familia unida y preciosa.
-.Delante va Nuestro Padre Jesús Nazareno, y un día antes, ha salido nuestro Cristo de la Buena muerte, ambos portados por dos cuadrillas increíbles, dos cuadrillas del arte. Dos cuadrillas volcadas con sus titulares.
Con un racheo valverdeño irrepetible, andando con izquierdos y sobre los pies que parece que lleváis en una nube al Cristo Crucificado y al Cristo Nazareno.
¡Qué maravilla de Lastrucci y Comendador, elevadas gracias a ustedes a la máxima potencia!
Qué maravilla ver en la calle ese impresionante paso con nuestro perfecto Cristo Crucificado, girarte en esa fila de capiruchos blancos y morados para ver como viene, con que arte y con qué paso majestuoso viene.
Que envidia de la gente que puede ver el Jueves a ese Nazareno de cara fina y preciosa moviéndosele la túnica que parece que viene andando de verdad, con paso decidido, sin pesarle absolutamente nada.
¡Ole estas dos cuadrillas, y ole esos buenos costaleros!
-.El paso ha entrado de nuevo en la iglesia. Atrás ha quedado una dura pero emotiva y perfecta entrada. Los costaleros sabemos que es la última chicotá y hay que sacar las fuerzas de donde se puede, es el último esfuerzo. Esfuerzo triste ya que se dejará el paso en la capilla y quedará un largo año por delante.
Con precisión colocamos el paso en la capilla y nuestro capataz toca el martillo diciendo:”ahí quedó”.
Las flores no notan la bajada del paso, el rosario de la virgen esta inmóvil. Con gran cariño se va bajando centímetro a centímetro el paso para dejarlo posado como en una nube de algodón.
Acaba la procesión. Salimos con lagrimas en los ojos y abrazándonos entre todos.
Busco a las personas que han ido a mi lado durante mucho tiempo, Rabadán y Andrés. Esos abrazos que ya son como un ritual. El ultimo abrazo con Andrés que ya se nos fue, pero siempre ira conmigo dentro.
Todo de acabó hasta el próximo año.
-.Nuestra Semana Santa valverdeña es única, tiene su seña de identidad, pero yo pienso en la mejora, en el auge de nuestra Semana Mayor. Y ese perfeccionamiento, ese progreso lo veo tomando y nutriéndonos de aspectos de la Semana Santa de Sevilla.
Creo que es un ejemplo a seguir, una pauta para el engrandecimiento y la mejora, una referencia modélica para nosotros.
Es por ello, que todos los años, un gran número de valverdeños, amantes de la semana santa, nos desplazamos hasta la Capital Hispalense para admirar esa grandiosa exposición cofrade en las calles.
Aprovecho desde aquí para felicitar a la Banda Municipal de Música de Valverde por lograr, por continuar tocando en Sevilla en la Semana Santa, esta vez de manos de la Hermandad de Jesús Despojado, detrás del paso de Palio de la Virgen de los Dolores y Misericordia.
Estamos hablando de nuestra banda de música tocando en el Domingo de Ramos sevillano, y sustituyendo en ese Paso a la Filarmónica de Pilas.
Ojala sigáis así y este buen comienzo sea una rutina, que cada año nuestra banda se pasee en esa Semana Santa y demuestre en Sevilla lo que esta banda de más de 150 años es.
Huele como nunca a azahar en Sevilla, la ciudad se llena de luz, de colores. Sentimos el comienzo de nuestra Semana Grande. Pensamos en todo momento que la nuestra viene de camino, tal como comienza en Sevilla, en Valverde, en el Valle de la Fuente el olor a azahar nos invade y quedan pocas horas para que la Cruz de Guía esté en la calle y se llene todo de túnicas de nazarenos, de cera y olor a incienso.
Cuantos recuerdos de Sevilla en Semana Santa, cada año distinto, con un detalle, una pincelada distinta.
Cuantos rincones con arte, cuantas cuadrillas que enamoran, cuantas agrupaciones musicales y bandas de música que te maravillan con sus sonidos. Cuanto para ver y cuanto para emocionarte.
Que poco se duerme, cuantos kilómetros se hacen, pero…cuanto merece la pena, cuanto se disfruta.
Aunque, ojala algún día comience a ir menos días a Sevilla, porque mi Semana Santa Valverdeña haya crecido, sea mucho más grande.
-.Pero es cierto, no nos podemos quejar de nuestra Semana Santa, que costoso, que sacrificado es sacar en procesión cada año los 6 pasos que disfrutamos.
Detrás hay mucha gente volcada, dejando mucho tiempo personal para que todo salga a la perfección, solo para engrandecer a estas dos Hermandades.
Y creo (PAUSA) que debería haber más gente colaborando, porque nunca debemos alejarnos de nuestra Hermandad, de lo que queremos. Desde la figura del Hermano, del costalero, hasta la figura de la junta que sale, del hermano mayor saliente. Toda esa cadena de dirección debe funcionar. Cada hermandad hace un duro esfuerzo cada año.
Por tanto, eso es lo bonito de este mundo, la ayuda de todos, la contribución de todos por la misma causa, el compañerismo, hacer hermandad en cada momento y cada rincón.
-.Hablando de esfuerzo, La Hermandad de los Capiruchos Negros, sabe bien que los pilares de la fe y del amor a los titulares son muy fuertes y esos pilares pueden con todo, contra viento, lluvia y marea.
Si cada año es preciosa la madrugá y el viernes santo, este año lo será más. El Señor del Santo, ese moreno del santo ha querido bajar a ver a su Soledad y así salir desde la iglesia, a su lado. Dadle ese capricho y procesionad con él, de una manera insólita, inédita.
Dejad que vea como ese Cristo en su urna entra y sale de la iglesia para llenar las calles de Valverde.
Y sobre todo, recordad que Valverde y la Hermandad de los Blancos os arroparan en estos momentos.
-.Pasa la Semana Santa y llega mayo con sus cruces infantiles. Un evento que surgió como una gran empresa a realizar, como un sueño, ha hecho que la palabra decadencia no tenga cabida. Todo ello gracias a la Asociación Cultural Costaleros Blancos y gracias a la multitud de niños que abarrotan las calles ese día, vestidos de costaleros.
Son niños que juegan a ser costaleros, son costaleros que juegan a ser hombres.
Es digno de ver ese cortejo que se forma, lleno de guapísimas niñas con mantillas blancas, el olor a romero por las calles, una docena de pasos, repletos de costaleros que le dan un toque personal y magnifico al andar de los pasos, al bailar de la saeta.
Este año harán su XI edición y estoy seguro que esta cita consolidada ya en Valverde ira en auge, siempre cuidando al máximo a los niños y a esos futuros costaleros.
-.Otra Semana Santa pasara, distinta todas a las demás, ninguna igual. En nosotros quedaran grabados los detalles y recuerdos más emotivos y plenos.
Y si nos encontramos al cabo de los años, algún día, una fotografía se nos llenara la cabeza de emociones y a la vez se nos llenara la boca para decir…yo soy afortunado, porque yo fui, YO SOY COSTALERO. HE DICHO.
Valverde del Camino,
Semana Santa de 2010