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PREGONES > SEMANA SANTA
Presentación de la pregonera de la semana santa de
Valverde del camino de 2007.
Pepa Romero Arrayás
Autoridades religiosas y civiles
Hermandades de penitencia y de gloria
Sr. Director y banda municipal de música
Queridos valverdeños todos.
Es para mi un gran honor presentar a mi hermana Inés como pregonera de nuestra semana santa.
Cuando a principios de febrero, estando en una reunión familiar, me manifestó Inés su deseo de que la presentara, me llené de inquietud, y lo primero que me brotó fue, ¿pero cómo yo?, yo no se hacer eso. Más tarde, llegó a casa Rafa Rodríguez y fue su insistencia junto con la de Inés, la que me decidió a asumir este compromiso con ilusión.
No me es nada difícil presentar a una persona con la que he compartido tantas y tantas experiencias vitales.
Desde que tengo conciencia de mi existencia ha estado a mi lado, siempre juntas: en casa, en el colegio, en la pandilla, en el mismo instituto, en el mismo piso de estudiantes… hasta nuestros hijos coinciden en edad.
De Inés siempre he admirado su honestidad y defensa de la verdad desde niña, y desde cualquiera de las muchas responsabilidades profesionales que ha asumido a lo largo de su vida y que, algún quebradero de cabeza le ha dado. Su capacidad de trabajo, siempre inquieta por superarse y con nuevos retos. Recuerdo, como aún siendo estudiante de ciencias de la información, con un magnetófono se gravaba para corregir su dicción, se escuchaba y volvía a gravarse; sus crónicas deportivas, sin tener ni idea tubo que aprender deprisa y corriendo el lenguaje deportivo. Esto y muchas más colaboraciones durante su tiempo de formación. Ya de profesional me sobresale: su paso por la cadena ser, una de sus responsabilidades, las noticias de las 6 de la mañana, se había levantado a las 5, Iñaqui Gabilondo conectaba con Huelva, Inés, sola en el estudio que ella abría, daba la crónica local, . Luego vendría el gabinete de prensa de diputación, la foe, canal sur, de reportera, de delegada y finalmente de jefa de programación, que todo hay que decir, durante su periodo de responsabilidad el ente autonómico tuvo muy buenos índices de audiencia. Ahora se ha lanzado, como empresaria, a la producción. Te deseo de corazón mucha suerte Inés. Pero uno de los valores que más aprecio en ella es, su expresión literaria, la forma de comunicar una noticia, un acontecimiento, es pura creación literaria llena de belleza e inteligencia, cada frase, cada verbo, cada sustantivo, está puesto en su lugar.
Desde pequeña apuntaba formas. En el colegio me dejaba boquiabierta con sus redacciones. Más tarde, en la academia, escribió un relato, una autobiografía del Guadiana que marcó para siempre mi admiración por mi hermana escritora. No me sorprendí cuando eligió su profesión, no podía ser otra.
Mi vivencia de la semana santa con ella me trae olor a azahares del valle de la fuente; a ramo de olivo bajando la cuesta del santo y a estreno, el domingo de ramos; a oficios de jueves y viernes santo; a monumento cuajado de velas que tanto me sobrecogía por su majestuosidad; a balcón de la casa de los Márquez en la calle arriba desde donde veíamos pasar al Nazareno, el cristo de la buena muerte y la virgen de los dolores; el señor en la urna y la soledad, con toda su hermosura serrana; y a misa de “rompe velo” donde a la proclamación de ¡gloria! Le seguía un estruendoso disparo que rompía el velo negro de pasión y muerte y daba paso a la luz, un altar que se venía abajo de flores y velas, las campanas de la torre, junto con las campanillas del templo, anunciaban la victoria de la resurrección.
Me viene también con fuerza el recuerdo de un penitente, un capirucho blanco con su túnica reluciente y su capa morada, que las manos amorosas de su mujer habían lavado y planchado escrupulosamente. Un penitente de los ortodoxos que salía y entraba en casa cos su antifaz. En esos años no nos estaba permitido a las niñas vestir las túnicas de penitencia y nunca pudimos acompañarlo…
Sé Inés que tanto tu, como yo y todas nuestras hermanas, estamos muy agradecidas a nuestros padres por muchas razones, pero sobre todo por haber sembrado en nosotras la semilla de muchos valores imprescindibles para vivir, entre ellos: el respeto y amor por los mayores que tanto nos está valiendo en estos momentos; y otro, la fe. La fe en el dios de la vida, en el dios del amor. Una fe que nos compromete con quien nos necesite, sea quien sea y esté donde esté.
Que hermosa lección de amor es la semana santa que vas a pregonar. La muerte del justo, el fiel, el profundamente comprometido con los más débiles y excluidos hasta el final. De un dios que hecho hombre, entrega su vida por amor a todos los hombres de toda la historia. Una vida vivida en coherencia y fidelidad, no podía quedar sepultada. Su resurrección es el signo más evidente del dios amor. Desde la confianza en el, la luz vence a la sombra y el bien al mal. Yo, soy testigo de esto.
Agradezco de corazón la confianza que las hermandades de penitencia de Valverde han puesto en nosotras, especialmente a la de los blancos que es quien nos invita. La sensatez y el sentido común se impondrán en una institución- me refiero a todas las hermandades de penitencia de España- que arrastra siglos de veto para la mujer. Ya han pasado algunas mujeres por estos micrófonos para anunciar nuestra semana mayor y lo han hecho muy bien. Os animo a que no os perdáis la visión femenina de la vida y de cómo vivimos y sentimos estos misterios de la muerte y resurrección de cristo.
Querida Inés, no he querido leer tu pregón para ser sorprendida, como todos los demás, con tu buen hacer.
Que dios bendiga tu vida siempre y a toda tu familia, tan querida para mi, a tu marido santiago y a tus hijos Santi y Alba. Recibe también mi bendición. ¡Tuya es la palabra!
Pepa Romero Arrayás
Valverde del camino 25 de marzo de 2007
PREGÓN DE LA SEMANA SANTA DE VALVERDE 2007
Teatro Municipal de Valverde.
Domingo, 25 de Marzo, 2007
Inés Romero. Periodista
Hermana de los Capiruchos Blancos
PREÁMBULO
Gracias a mi hermana Pepa por su presentación emotiva como es ella, conocedora no sólo de mi vida sino de mi ser, como pocos. Mi vida pública es muy escasa y aún con el temor de caer en la endogamia le propuse a ella esta tarea que ha sabido hacer con la ternura, la emoción, la comprensión, y también con el respeto que siempre nos hemos tenido.
Perdón y Misericordia. Dos advocaciones pasionarias de Cristo que pido para mí. Perdón, por la osadía de aceptar estar en este atril. Misericordia, para remediar la falta de vivencias a pié de paso, ante las capillas, los varales o estandartes. Una vivencia de la que la mayoría de los presentes tienen más que yo. No es falsa humildad. Sé que la misericordia no cabe donde hay soberbia y créanme que hablo desde el respeto y la admiración por todas aquellas personas, hombres y mujeres de mi generación que se quedaron aquí y que tuvieron en su día el coraje de recuperar tradiciones y símbolos como vehículos de fe y que han sabido engrandecer con su trabajo y su dedicación la Semana Santa de Valverde. Por ellos estoy aquí. Y también…
PRESENTACIÓN
Estoy aquí
por aquellos a los que debo la vida,
por aquellos a los que debo la fe,
por los que alimentaron mis dudas,
por los que violentaron mi ser
por los que me obligaron a pensar
por los que sacudieron mi pereza
por los que me entregaron Su Palabra
como quien entrega el pan
Toma y aliméntate
Vengo Hasta aquí
Por los que se emocionan cuando Nieves o Marcelo o Paqui cantan una saeta, por los que se santiguaban en una levantá del maestro de capataces Candido, por los que callan que no silencian, al paso del Nazareno, por los que lloran y no de pena en cuanto asoma la cruz del Señor del Santo, por las que planchan las túnicas, y por las que han luchado para ponérsela. Vengo hasta aquí, en fin, por valverdeña. No por experta ni militante, aunque en mi casa el corazón por estas fechas es blanco y las coronarias, moradas y de oro el cíngulo de las intenciones. Por eso tras el vértigo después de la propuesta, llegó el orgullo y el agradecimiento.
DEDICATORIA
La Semana Santa que me sé es la de los pasos en la calle, la de las vírgenes dolorosas bajo palio cimbreando sus bambalinas al paso de Los Campanilleros. La del oboe en el silencio de la madrugá con el racheo de los pies descalzos. La de la luna llena chocando luminosa, imponente, dulce, contra y con las miradas y las plegarias. La de los encuentros con amigos en tal esquina o cual plaza para admirar el virado del crucificado al cruce con la farola inoportuna. Han ensayado cien veces la maniobra pero la tensión se oye en la firme y afectuosa voz del capataz. “Mas despacito valiente, vamo a aliviarle el dolor. Más cortito, poquito a poco”.
También están los corazones jóvenes explorando la primavera en otros ojos y otros gestos, encontrando entre la muchedumbre la mirada furtiva que confirme lo cierto y crea en Dios.
Esa es la Semana Santa que me sé, la de una insignificante espectadora en medio de la bulla, admirada de la estética sacra. La de una andaluza ejerciente que enseña con precisión apasionada su Semana Santa a los amigos que vienen de fuera. La que siento, la que me enseñaron en casa es igualmente feliz pero menos epidérmica.
Por eso este pregón fue aviso venturoso, mecha, de esa que le gusta a mi madre para que prenda el interés por La Palabra de Dios. Ese que se esconde tras la belleza del barroco. Ella, siempre está obsesionada porque el contexto sólo ayude a que el texto se digiera mejor. Por eso, este pregón va dedicado a ella que ha vivido todos los modelos de las Madres que procesionan en estos días en Valverde y fuera de Valverde: Dolores, Soledad, Amargura, Esperanza, Angustia, Perdón, Estrella… Y también al único nazareno blanco que había en mi familia hasta que llegaron nietos varones y luego las mujeres nazarenas. A mi padre, con la seguridad de que en su ausencia presente entenderá mi cariño de “blanca nazarena” en estos textos.
Dame Nazareno DUDA
Para buscar la verdad
Que la FE de mis mayores
Cale hondo en mi ideal
Que me dé FUERZA y CORAJE
Para poder sortear
Los escollos que el camino
Pone ante la CLARIDAD
De tu palabra y tu nombre
Cristo de las Tres Caídas
Tome aliento e inspiración
Y sepa contarle al pueblo
Ese trueque de tu AMOR:
Por tu Cruz mi Redención
Por Su Dolor mi alegría
Por Su Soledad, mi voz.
El Santo Entierro ya alumbra
En su tenue caminar
Que hay más VIDA tras la MUERTE
La que inspira su verdad:
RESURRECCIÓN, no milagro,
COMÚN UNIÓN de cristianos
Como verdad teologal
Esa es la LUZ que me guía
Esa es la clave y señal:
Que se acerque la SEÑORA
Dolor en su Soledad.
Muéstrame al Crucificado
A la Amargura y San Juan
Para en mis torpes palabras
A Valverde pregonar.
Excelentísimas autoridades,
Reverendo cura párroco,
Excelentísimo sr. Alcalde,
Hermanos mayores de las hermandades, cofrades,
Paisanos todos.
Mi profundo agradecimiento a la Junta Directiva de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de los Dolores, a los capiruchos blancos, por proponerme el honor de ser la pregonera de este año de la Semana Santa de mi/nuestro pueblo.
UN MENSAJE DE AMOR
Hoy debo pregonar, quiero pregonar la Resurrección, la Pascua. Quiero alinear mis ojos y los vuestros con los de Jesús para mirar a Cristo. Porque hay Cristo de la fe porque hubo Jesús de la historia y tengo que hablar de muerte porque fue obligada para la resurrección. Y existe la pasión que cuentan nuestros pasos en la calle para explicar la muerte y la resurrección. La Resurrección es el hecho que valida que todos estemos aquí año tras año celebrando como cristianos el esfuerzo de un hombre porque Su Palabra le trascendiera. No fue un milagro. Lázaro resucitó y no trascendió, fue una reanimación orgánica y moriría más tarde, como cualquier humano. Cristo resucitó y se quedó a vivir entre nosotros. Y aún le tenemos aquí arrastrando nuestras limitaciones con su complemento, de la fe, no como infusión divina sino como mensaje de Amor. Esa es la gran aportación de Jesús-Cristo. Jamás antes la humanidad se había enfrentado a la injusticia, en forma de avaricia, envidia, soberbia, o abusos… esgrimiendo criterios de amor y de paz. La actuación de Jesús por este hecho fue revolucionaria, innovadora.
Se pegó a los peores con gran escándalo del sistema. Se puso a comer con los pecadores (Mc 2 15-17), se dejó acompañar de mujeres aún cuando la mujer fuera objeto despreciable para el judaísmo ortodoxo de su tiempo (Lc 8, 1-3), le encantó y lo dijo, el afecto de una mujer fatal que le limpió y acarició los pies (Lc 7, 36-50), se ocupa de los leprosos, lacra de una sociedad puritana (Mc 1, 40-45). Agracia con su amistad a un recaudador de impuestos llamado Zaqueo, con lo poco agraciado que es el oficio (Lc 19 1-10) y hasta proclamó las excelencias de las prostitutas “os precederán en el reino de los cielos” , dijo (Mt 21, 31-32).
Ese Cristo es el que vemos por nuestros pueblos pasear a lomos de un asno entrando en Jerusalén, Nazareno flagelado, Cautivo ante Pilatos, ayudado por el cirineo en Las Tres Caídas, Crucificado en la Buena Muerte o yaciente en la Sagrada Urna.
Para remarcar y aproximar su humanidad, especialmente en Andalucía, está la Madre, acompañante y sufriente, suplicante ante los que le inflingen, preocupada en su desgarro de dolor, vigilante de sus pasos con distancia. En ella, María, todas las madres representadas.
DOLORES por el hijo preso
De tu pena, mi aflicción
Toma este pañuelo Madre
Es blanco de comprensión
Llévalo en tu penitencia
Por las calles de Valverde
Que te alivien la sentencia
Que Le condenó a la muerte
SOLEDAD, ya no estás sola
Tienes a tu alrededor
A los hermanos cofrades
Que te colman con su amor
Déjales que te acompañen
Y te quiten la AMARGURA
Que sientas que no estás sola
Que griten todos a una
Madre de Dios del REPOSO
En Tu pecho, mi consuelo
Regazo de niño hermoso
Futuro Redentor nuestro
Y BLANCOS CONTRARIOS SIN CONTRADICCIÓN
Supe del respeto desde lo blanco hacia lo negro. Polaridad que ensalza en los contrarios la pasión misma de esta Semana.
Negro y blanco aquí no son sombra y luz. Del blanco al negro hay un arco iris lleno de fe y de sentido común formando un puente entre la religión y el compromiso civil, entre el misterio y la realidad.
La Semana Santa, dicen los maestros de esta ciencia, se aprende primero en los brazos, luego de la mano, apoyado en hombros amigos y más tarde con un capirucho o bajo las trabajaderas. Y el color no es más que la casualidad. Luego está la pasión y esa sí es elegida, aprendida. Es la que hace al color, vehículo para pasear por ese puente del compromiso.
Blancos y negros son la expresión del sentimiento de pertenencia y de amor a los titulares propios y elegidos. En unos y en otros los niños de Valverde aprendimos de igual modo a querer nuestras cosas.
No es contraria la serenidad de la Buena Muerte de la alteración de las Tres Caídas, el Dolor quebrado que se exterioriza y la Soledad silente de la extenuación.
Yo aprendí la Semana Santa en esos olores del incienso y la cera y en el sonido de las marchas fúnebres interpretadas por el maestro Pedro Lazo y luego por el maestro Antonio Garrido que felizmente continúa su hijo también. Y por debajo de esos sonidos se instalaba el bisbiseo de las oraciones delante del Monumento en compañía de los abuelos de la calle de Abajo o de la calle Nueva. Ellos no están, pero de ellos quedó el gusto por la honradez hasta el extremo. Juntos vivimos la entrada en Jerusalén, el lavatorio de pies, o el luto irremediable de la anunciada muerte.
En Valverde blancos y negros se han encontrado juntos muchas semanas santas en una misma procesión aunque en distintas cofradías. Mi documentalista particular para este pregón, Rafa Riera, Rodríguez Riera, al que agradezco profundamente su ayuda, ha editado recientemente una historia de las hermandades valverdeñas que se publicará en la web de la hermandad en unos días, en la que se describe cómo la imagen “blanca” de La Buena Muerte hasta fechas previas a la guerra civil española hacía estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo. Salía de la parroquia junto con los pasos de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas y Nuestra Señora de la Soledad y les acompañaba hasta la antigua ermita del Santo y volvía seguidamente a la parroquia la misma madrugada del viernes. Su cuerpo de nazarenos estaba constituido por su propia cofradía, es decir, nazarenos blancos.
Este mismo año hemos visto cómo el pregonero de los costaleros, de la hermandad de los blancos, Manuel Picón Bermejo fue presentado por un costalero negro, Juan Ramón Contioso al que le entregó la metopa de recuerdo en la cena posterior al pregón su cuñado, José Ramón Sánchez costalero blanco.
Muy próximos a mi familia y a mi corazón, están Américo Santos y Anita , activos cofrades. Él blanco como la nieve, ella negra como toda su familia. Su padre, Gregorio fue muchos años capataz de la Virgen de la Soledad. De ellos recibió la herencia “negra”, Patricia, la sobrina que compartimos que en lugar de restar ha sumado y va de nazarena con las dos hermandades.
Nieves Calero es negra pero negra y ha ayudado con dedicación a esta pregonera blanca, a construir este pregón con sus vivencias.
(Entra Nieves con Saeta a la Virgen de la Soledad)
Nieves, camarista de la Virgen de la Soledad de los capiruchos negros.
LOS BLANCOS
Decía al comienzo que estoy aquí por aquellos que un día, sintiéndose cristianos críticos con algunas manifestaciones religiosas, oyeron los consejos del valverdeño benedictino Manuel Garrido Bonaño que les orientó diciéndoles: mientras conmueva un Cristo en la calle y transmita los valores de Su Mensaje, merece la pena el esfuerzo de montar y sacar los pasos. Lo escuchó una pareja joven de reciencasados, Américo y Anita y al volver a Valverde, hicieron extensiva la misiva a sus amigos, Jose Luis Perea, Ita Ela, Juan Marín y Angelita, Aurelio Palanco, los Rodríguez Riera, sus mujeres, un carpintero de nombre José Cejudo que luego fue fraile capuchino, Pepe el Fraile, activo hermano por aquellas fechas y hoy superior de la capilla de San José en el centro de Sevilla. También estaba en el grupo Juan Marín Feria que luego sería nada menos que 20 años hermano mayor de los blancos.
No costó convencerles para organizar una Junta de transición hasta que hubiera elecciones. Ese año 76, los blancos salieron, pobres de exorno, sin estrenos, no había de dónde. Ni tan siquiera había llamador. Un chino grande hacía las veces de pobre aldabón. Y la desventura en lo material y económico les acompañaba hasta el extremo. Me cuentan que sortearon un televisor en color, la novedad del momento, les costó un dineral. No pudieron colocar más del diez por ciento de las papeletas y va y toca… en un número vendido con lo que la rifa trajo deudas.
Pero allí estaban ellos arrollando con la fuerza de la juventud y el convencimiento de la fé. Con eso y gracias a un hombre que no echó el cerrojo a la hermandad a pesar de quedarse sólo con “El Sotilla” que montaba los pasos. El es Manolo Cayuela. Manolo era quien encendía la vela, el que permitió que el fuego prendiera porque había mantenido la mecha. Hoy soy la voz de muchos de ellos que quieren expresarle su sincero reconocimiento. Gracias Manolo, es un encargo.
En su honor estos versos para su Nazareno
Cuatro faroles alumbran
Su pausado caminar
Viene cansado y se nota
Por ese encorvado andar
Te veo al último tramo
Antes de llegá a la iglesia
Está solito tu paso
Con la gran cruz de madera
Cuando saliste de día
Calle el Sol llenita, plena
No era más dulce tu rostro
Ni más pequeña la pena
Pero había mucha gente
Que aliviaba la condena
Ahora, en este tramo chico
De ayuntamiento a la iglesia
Siento que te quedas solo
Sólo para mí Tú mío
Mío Tú, también Tu Pena
Padre Jesús Nazareno
Blanco de melena negra
Veo tu cruz y me olvido
De la que yo traigo a cuestas
Y me hago chica, pequeña
Recuerdo a mi nazareno
A ese de la calle Nueva
Y pido prestado versos
al pregonero poeta
“Una blanca pasión escribe lenta
Por esta hermosa noche de sereno
En la que yo hurgo en el amor ajeno
Y alcanzo corazones en tormenta
Amor en la mirada, ese amor ciego
Amor en la razón y en la locura
Alivio entre la pena y la amargura
Consuelo de mi voz y de mi ruego”
Hoy la hermandad goza de buena salud, cada vez hay más hermanos, más actos y más recursos para engrandecer el desfile, también para transmitir en cultos el significado del rito. Este año como pregonera y periodista anuncio que hay varios estrenos: la túnica del nazareno, la ropa de cuatro acólitos completa, albas y dalmáticas y es nuevo también el bordado de las bambalinas laterales del paso de la Virgen de los Dolores.
Yo intento que este pregón sea blanco y negro y he puesto todo mi empeño créanme, en que no sea gris sino vivo de color para anunciar la Semana Grande que comienza con la
LA ENTRADA EN JERUSALEN
Llega a lomos de un burrillo
Quien alta tiene sus miras
Jerusalén ya le admira
Sintiéndole El Salvador
No reparte pan ni vino
Sólo firmes bendiciones
A quien ante sí depone
Soberbia sin condiciones.
De sus ropajes divinos
Vaciado está Jesús
Y el pueblo que es adivino
¡¡Hosanna!! - le contestó-.
La concurrencia le brinda
Ramos de palmas y olivos
Y hasta un manto hace de alfombra
Para que pase el pollino
Es la imagen de una estampa
Del misal postconciliar
En el que varias hermanas
Empezamos a rezar
Luego supe con el tiempo
Que es de un autor trecentino
Porque trata lo divino
Con toques de humanidad
Atrás queda el hieratismo
De la dignidad eterna
Que bizancio en su riqueza
A lo divino obsequió
Este Jesús es más vivo
Más humano, mas ¿cristiano?
Como más de tender mano
A los que con él siempre están
Valverde celebra ahora
En nutrida procesión
Desde el Santo a la parroquia
Ese misterio de Amor
Lección de humildad divina
Porque siendo Él Gran Poder
Sólo escoge una pollina
Para entrar en Jerusalén
Una lección de humildad
Cuanto más grande es la persona, mejor hace reconocer iguales a los otros sin soberbia ni altanería. Nos preparamos para la Gran Semana con la procesión humilde. Ahora es más hermosa desde la ermita de El Santo hasta la parroquia.
Domingo de estrenos y de preparación. Ya está aquí el enviado para instalarse entre nosotros y encaminarnos con una procesión pequeña hacia la Semana Grande. Ha venido hasta aquí con las manos abiertas para acoger a los sin-techo, sanar y evitar el dolor. No hemos sido buenos alumnos. En algún momento sus herederos no supimos cumplir su testamento y cada Domingo de Ramos pienso que si fuésemos buenos albaceas le rogaríamos que de nuevo se bajara de la borriquilla y se echara al mundo multiplicado en discípulos para recordarnos lo de la otra mejilla y que extendiera sus manos para detener tanta sangre inútil como se ha vertido desde hace dos mil años, cuando se abrió paso entre los fieles de Jerusalén. Y que nos obligue al propósito de enmienda y nos convierta en testigos de que su sacrificio mereció la pena
Esta es la Semana Santa que me sale anunciaros, la de la fe verdadera en su Palabra la del amor desmedido a los otros y la de la esperanza cierta en la Resurrección, la que crece en la calle y se alimenta de todos aquellos actos de la liturgia que no se ven pero que han preparado con cuidado y con la parroquia, valverdeños casi anónimos que seguirán en el anonimato el día de la procesión embutidos bajo un capirucho morado o negro.
MIÉRCOLES DE BUENA MUERTE
La Pasión en la calle tiene estas cosas, dura poco tiempo la exaltación de las Palmas y el miércoles entramos de lleno en Penitencia con el crucificado de La Buena Muerte.
Este año por primera vez desde hace casi veinte años, volverá a la calle el paso de misterio con sus tres imágenes. El Crucificado, San Juan Evangelista y la Virgen de la Amargura.
Ya el Gólgota y la calavera
Presagio de noche oscura
Por las formas se aventura
Que está a punto de expirar.
Aún erguido tiene el cuerpo
Y en su cara se refleja
Que hay dolor, más no tristeza
Por los que aquí quedarán.
Ya está el amigo, San Juan
Acompañando a la Madre
De Amargura su semblante
marcó bien su advocación
Despojado, desvestido
Mira al suelo hacia María
Madre “ahí tienes a tu hijo”
Y en San Juan la mayoría
Despojado, desvestido
Mira al cielo y algo exclama
Elí Elí ¿lema sabactaní?
Pregunta, mas no reclama
Ese miedo tan humano
Es en mi duda, sosiego
Jesús siente un desconsuelo
Que hace a Cristo más cercano
Crucificado de la Buena Muerte por Valverde. Esta bellísima talla de Cristo Crucificado es sin duda la imagen que más ha paseado a los largo de la Semana Santa en días y formas distintas en la historia de la Semana Santa de Valverde.
Desde 1988 no procesionaba este paso de misterio completo. Luego, El Crucificado hacía estación de penitencia en la tarde del Jueves Santo junto al Nazareno y la Virgen de los Dolores. Desde el 95, en la historia reciente, salía el crucificado solo, sin más adorno que el que dispone su prioste Julián Vizcaíno en su hermoso paso de Castillo Lastruci el miércoles santo.
Este miércoles hay que estar con el misterio de Cristo en la Cruz, con el que narra la Buena Muerte, junto a la Trinidad para ver cómo José Rafael Cuesto, su capataz, lleva a la cuadrilla entregada como siempre, a pasito lento, por el callejón de entrada desde las Casa Solas. Dará la vuelta junto al balcón de Pedrero para encarar el dintel de la ermita. El párroco rezará y le seguirá el pueblo y después el Crucificado como reconfortado, así lo expresan los costaleros, saldrá casi bailando con esa marcha de Bulerías en San Román que recría cada año más fieles a la cita.
(Empieza a entonar Mary Carmen la saeta)
La banda va acallando sus sones y a lo lejos por marcheneras se oye la saeta
SAETA Mary Carmen Gómez desde Écija para ayudarme.)
El escultor extremeño Enrique Pérez Comendador, premio nacional de escultura es el autor de esta talla’. A nuestro Crucificado, le dotó de formas clásicas en su anatomía, rotundas pero suaves, sin histrionismos en la expresión. Un Cristo resignado a morir, entregado su espíritu y su voluntad a cuenta del consuelo, la misericordia y la fe que iba a repartir entre los que quisieran heredarle. Un grito de fragilidad, calvario arriba, salpicado de lírios o claveles
JUEVES SANTO: DOLORES Y NAZARENO Y TAMBIÉN
JUDAS Y CAIFÁS
El Jueves Santo, Con Judas y Caifás por contraposición a la actitud de Jesús, aprendemos la importancia del perdón. Judas, el apóstol, el amigo al que Jesús dio su confianza le vende al sumo sacerdote Caifás. Amañan su prendimiento con un beso por treinta monedas de oro. Y va Jesús, sabiéndolo y no se lo reprocha, pero cuando Pedro se escandaliza y le dice “Yo estaré siempre contigo”, le dice aquello de “Antes de que el gallo cante me negarás tres veces”. Pero sigue siendo su amigo, y cuenta con él y se entrega a él. Con este pasaje aprendemos la lealtad y la fidelidad a la palabra dada.
Y no puede venir mejor esta enseñanza para homenajear a un costalero que lleva 25 años como capataz.
Luis Membrillo capataz de la virgen de los Dolores. Empezó después del accidente que hubo en el 81. Muchos de ustedes recordarán el percance. Iba el paso de La Virgen de los Dolores a ruedas y se rompió el mecanismo de subida y bajada en la maniobra de salida. Del susto vino la promesa. Un grupo de chavales que contemplaron el suceso se prometieron formar una cuadrilla de costaleros para que no volviese a ocurrir. Allí estaba Luís con sólo 16 años. Al año siguiente ya era capataz del paso. Estaba bien guiado por Cándido, capataz de los negros, con quien trabajaba de carpintero y él le fue metiendo el gusanillo y las ganas de aprender viendo moverse a pasos expertos de Sevilla. El estilo se forma a base de fijarse mucho en las zapatillas con los oídos bien abiertos a las órdenes del capataz. Luego quedan muchas noches de ensayo para aplicar lo aprendido y una cuadrilla entregada y fiel y responsable. Con él han estado en estos 25 años, otros dos costaleros, Andrés González y Juan Carlos Carrero Rabadán que dio el año pasado el Pregón del Costalero y es también prioste de la Virgen
Hasta hace doce años, no había procesiones hasta el jueves por la tarde. De manera que se tomaba carrerilla con la liturgia en los oficios del Jueves. De la traición de Judas a la Cruz pasando por la Santa Cena, el lavatorio de pies, Getsemaní … y en fin. Mucha concentración pero muy entretenida.
En el Lavatorio de los pies, en los oficios del jueves santo se confirmaba la necesidad de pureza para ser merecedores de la entrega que haría Jesucristo. Eran niños los que representaban a los apóstoles en la Santa Cena. Críos de nuestra edad, siete u ocho años, que alteraban la solemnidad y la rigidez de los oficios dándole un tono distendido. Más de uno cobraría al llegar a casa por la evidencia en la que había puesto a sus padres.
La pasión se volvía fiesta con la participación de los más pequeños, aunque en la liturgia esa intención no fuese la pretendida.
Monaguillos traviesos
Rizan el rizo
Son angelitos listos
De ojillos vivos.
Viven y representan
Una Palabra:
El más grande se inclina
Para alabanza
De ese Padre al que rinde
Su entrega franca
Angelitos traviesos
Ponen firmeza
A ese canto divino
De la pureza.
Como Pedro dijera
“Yo no soy digno”
Hoy nazarenos blancos
Y también negros
Lucirán piés descalzos
En el cortejo
En la Sagrada Cena
Así postrado
Jesús, Cristo ungido
Ha derramado
Con el agua, esperanza
Entre los hermanos
Por la noche salía EL NAZARENO, y seguía la celebración en ese hermoso paso de Castillo Lastrucci con el que Federico Arroyo, su capataz, tiene que hacer filigranas con las órdenes para que pase sin rozar por las rejas que circunda la parroquia después de la portada. Su rostro refleja el sufrimiento resignado. Lleva potencias de Gran Poder. Así se llamaba en otros tiempos El Nazareno cuando en los siglos pasados se celebraba en Valverde la procesión de El Encuentro.
El Gran Poder de Dios es su capacidad para entendernos a todos, cargar con nuestro dolor y transformarlo en alegría no con la abnegación conformista sino con la rebeldía de la transformación.
LOS NEGROS
VIERNES MADRUGÁ, DE LOS MOLINOS MOLINERO
El viernes madrugada llegan los negros sólo en esta crónica penitencial. Los negros llevan muchos días de actos y quinario en el Sr. Del Santo. He compartido emocionada con ellos este año un apunte de su quinario. Sentí familia, bálsamo de espíritu. Era un acto de verdad, solemne y próximo. Así se explica que el Señor de las Tres Caídas tenga ese seguimiento:
Padre Moreno y caído
A punto de hablar, callado
Gran Poder que ayuda tiene
Del hijo necesitado
Sus bendiciones reparte
Pegado a la tierra, atado
Con esa mano derecha
Que apoyo ha necesitado
No es leve la cruz que lleva
Pero parece elevada
Por ese posar pausado
Que Tomás Lorca ha cantado
“Decidle al alba que espere
Que llega el Señor Del Santo
…
Valverde de escarcha y lumbre
Le espera amoroso, abajo”
Desde bien pronto, la gente se agolpa en la explanada del molino hoy convertida en bella plaza, ante el dintel de la antigua capilla de San Sebastián hoy basílica del Señor del Santo. San Sebastián sigue allí, pero en discreto altar lateral como corresponde en rango celestial.
En el silencio de la noche, ante las vidrieras de Carmen Laffón, “camino, vida” que llevan a la “verdad” del rosetón central, aún suena la voz rotunda de don Diego el Notario ordenando o mandando ordenar los tramos de nazarenos: “senatus, libro de reglas, bandera concepcionista”. Su memoria está presente en cada detalle del exorno de los pasos, en cada rincón del templo en cada reunión de hermanos. Qué torbellino de hombre debió ser para traer a los más importantes artistas del momento a trabajar en una humilde ermita de un pueblo recóndito al sur del sur. Y más aún, en el caso del mosaiquero del altar mayor, Javier Clavo, siendo comunista confeso, miembro de el famoso grupo Estampa Popular junto a Saura o Ibarrola.
Esa es la fuerza de las hermandades, la que emanan los hermanos capaces de liderar y comprometer a muchos. Que me lo digan a mí. ¿Verdad Rafa?
Los primeros tramos de nazarenos ya están en la calle. Este año volveré de nuevo a tu explanada a fundirme en el gentio que recuerdo enorme cuando niña. Volveré a pedirte por los míos, por ese clavo mío que ayudan a quitar los tuyos. Si quieres te haré de Cirineo y disfrutaremos juntos como si nada existiera, como si nadie estuviera cuando desde ese balcón terreno que se hace eterno te canten la saeta….
SAETA (Nieves y Mary Carmen saetas)
Desde ese cuenco divino
De tu boca doloría
Vas derramando dulzura
Cristo de las tres Caídas
Y remata con martinete
Madre mía del Reposo
Quien lo había de decir
Que ese niñito Jesús
De tus brazos se bajara
Para subir a la cruz
Una Cruz,
Una cruz sobre sus hombros
Y un camino por andar
Tres caidas ha tenío
Tres caidas ha tenío
Y se ha vuelto a levantas
La Verónica y Las Tres Marías
Nieves lleva más de 25 años probando toquillas a las jóvenes de Valverde que quieren ser Verónica, ese personaje peculiar de nuestra Semana Santa que refleja a la mujer que enjuga el rostro de Jesús. En una feliz exposición podemos ver este año cómo algunas mujeres han tenido la suerte de ser verónicas dos veces como la bellísima Pepi Bermejo, que se vistió con 17 y con 39 años, su hija Cristina la emuló dos años después de la presurosa muerte de su madre. También ha habido familias en la que han sido verónicas hasta cuatro hermanas. Son la Romero Boza, hijas de Ana y de mi querido Diego Romero Álvarez. Sólo Pocho no ha sido Verónica. Y ya que no lo contó Maria Dolores en su pregón me apresto a contarlo yo. Una de las hermanas fue la elegida ese año. Una fiebre muy alta a última hora le impidió vestirse. En medio del pesar de las mujeres vestidora, maquilladora, su propia madre, Alicia la pequeña apareció por el salón y , antes de que pudiese pronunciar la queja ya estaba vestida y fue una extraordinaria verónica ese año.
Para ser Verónica hay que ser sobre todas las cosas, buena, y parecerlo. No puede ser Verónica, la Serfia del Vero Icono, cualquiera. Es importante superar la prueba de la mantilla. Encarnar a la mujer que alivia el sudor de Cristo en el peor momento de su vida humana cuando exhausto cae y se levanta… Sólo puede hacerlo una mujer que transmita ese modelo de virtudes y yo nunca lo fui y eso me dolió. Y aún me duele defraudar a los que tanto empeño pusieron en mi formación católica por no responder al modelo de Verónica del que bebí. Ni tan siquiera llegué nunca a una de las tres María, un casting no menos exigente pero menos exclusivo, porque son tres y alguna de ellas pude ser pero no fuí. Seguí la tradición familiar porque también mi madre cuenta que ella rezaba para ser elegida un año Verónica pero sólo llegó a “civila” en grupo. Las civilas eran mujeres con túnicas rosas que debieron participar en el desfile cuando aún salían los “armaos” por las calles de Valverde.
Por si acaso me aprendí su papel, y aunque aún no estoy preparada, me aplico cada día en hallar su rostro, el de Jesús esforzado y herido entre los rostros de tantos aspirantes a inmigrantes como vemos con la piel negra, india, asiática o mora hacinados en barcos sin bandera ni tan siquiera de conveniencia. “No pueden bajar porque no cabemos más” digo yo y me responde la Verónica en su papel “¿Caben 125 en un cayuco de seis por dos?. Pero no hay trabajo ni pan para todos. Y dice la Verónica: ¿has leído la parábola de las bodas de Canaán? Si no tienes fé tendrás que seguir ensayando el papel.
VIERNES DE LUTO EXTREMO
Seguía a la madrugá el viernes de luto extremo.
El luto se instalaba en casa con el rito de una muerte interna. Nada de música ni de palabra hablada por la radio. La vida de las plantas se cegaba por completo y esas macetas que adornaban las esquinas y el zaguán de muchas casas andaluzas coronando los fustes de maceteros, se retiraban al patio para ennoblecer con la actitud del doliente, la memoria del yacente. Era a las tres, lo recuerdo muy bien, aunque nunca supe en qué se basaba esa precisión historicista, cuando Jesús expiraba el último suspiro. Y el corazón de las niñas se encogía alrededor de los abuelos de la calle Nueva. Era Viernes Santo. Las mujeres de luto. El dolor rebosaba y se extendía como una mancha sin consuelo.
Era necesario tanto dramatismo?. Eran las formas de los tiempos. Sólo de la sombra nace la luz. La vida se paraba para remarcar más la suerte de una entrega que termina en Redención.
Aún quedaba la larga tarde noche del viernes y sus oficios y la esperanza en el velo rasgado que conozco bien por el relato de los míos. Mi tía Rita era la encargada de tintar y planchar el enorme velo que cubría todo el altar mayor de la parroquia para, en el momento preciso, abrirse. Había un trabuco y un tiro como señal del final de las tinieblas. Y el altar, tapado desde la cuaresma, daba paso al esplendor y la buena nueva del Resucitado.
Ese que hace que su Madre, LA VIRGEN DE LOS DOLORES, la de la cara serena y resignada a la que el puñal de la condena a Su Hijo atraviesa el corazón, se transforme en SOLEDAD, ahora con la cabeza derecha, no vencida, triste, aislada en medio de la muchedumbre, ausente. Quiero a estas dolorosas porque son expresión de lo que quieren los que las cuidan, las miman, las visten y se dejan en su cuidado muchas horas de ocio y atenciones familiares para que los demás admiremos su belleza. En su pasear nos plantan por delante la más grande de las manifestaciones de amor que es “el amor porque sí”. La Virgen quiere a su hijo no porque es Dios sino porque es suyo, de su entraña. Él fue bueno y generoso y tan ejemplar que estamos aquí para recordarlo, pero María en la calle Dolores o Soledad nos representa a todas las madres y mimetizamos con ella el respeto a la voluntad del hijo aunque este sea un loco que se preste a morir en una Cruz por un encargo divino.
Por eso en este pregón tengo el cuerpo de llamar a la alegría y a la celebración incluso cuando veamos en estación de Penitencia al paso de LA URNA. A pesar de la gravedad estética de la imagen, anuncia que la Resurrección está cerca. He visto ensayar a sus costaleros y sé de su dedicación con Pepe el Largo al frente para transmitir emociones en la calle.
(BANDA de música toca “LA MADRUGÁ”)
Este año no habrá subida de la calleja pero seguro que en la calle El Duque la banda, como ahora, tocará La Madrugá
Viene la urna a lo lejos
La muerte ya está presente
Quieto , callado, silente
Todo tu cuerpo yaciente
Y si estás muerto quién habla?
Quien le dice a los pequeños
Que es necesaria tu muerte
A hombros de valverdeños
Dime, ¿quién explicará
Ese vacío tan grande
Que deja seca la boca
Y fruncidos los semblantes?
Si eres Triunfo, ¿por qué mueres?
Si mueres, ¿quién te da vida?
Vienes por la calle Arriba
Y sólo siento Tu Muerte.
¡Que pase este viernes santo
Y se me quite la pena
De no poder evitar
Que te mueras siempre tanto!
(Remata música)
POR FIN LLEGAMOS A LA RESURRECCIÓN
Nos cuesta llegar a la Resurrección en esta tierra antigua sobre la que crecemos a una “religiosidad de raíz oriental, cargada de estética barroca, sentimiento romántico y gracia costumbrista”. Llegamos exhaustos pero en el camino asimilamos la contradicción y la debilidad de lo humano en la Buena Muerte o Las Tres Caídas
La Resurrección es lo que da sentido a la comunidad cristiana porque escapa a las ciencias experimentales y es preciso recurrir a la fe. Hay una receta que no sustituye pero que alivia y es coger su Palabra al pié de la letra y escuchar al Nazareno, al de las Tres Caídas, al Crucificado de la Buena Muerte cuando dice en Lucas 6:
“A los que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra….no juzguéis y no sereis juzgados, no condeneis y no sereis condenados…dad y se os dará.
Vale la pena el trayecto.
Seguir su Palabra, seguir su camino es ser valiente en la definición. “Si no estás conmigo estás contra mí” . Pero no es la amenaza crispada del líder que ve perder las elecciones y anuncia el castigo de los traidores. Pedro le negó tres veces y Él reconoció y perdonó las debilidades y contradicciones del amigo amado... Seguir su palabra, seguir su camino es elegir de parte de quién estás.
DESPEDIDA
Debo terminar y me doy cuenta, mamá, que no he citado ni una sola vez mi cruz para conmover con ella. No me ha ocurrido en otras ocasiones. Ese es un logro más de su ejemplo de Resurrección. Las cruces vienen sin buscarlas y hay que aprender a llevarlas a pasito alegre, por Bulerías en San Román, como el Crucificado en la Trinidad, subiendo al calvario como quien va a la plaza a por comida. Si no es así de qué sirve su ejemplo. Hoy más que nunca hay cirineos que ayudan en la pesada carga. Vienen de lugares remotos y se instalan entre nosotros para aliviarnos el peso como hizo con Él el granjero de Cirene. Son los nuevos cirineos. A mi cirineo de ahora, una armenia que no sabe español, debo parte de este pregón. También a mi Merchi que es Macarena de vida y muerte. Y a mis Santiagos que me dejaron a lo mío.
AGRADECIMIENTO
Termino con el agradecimiento. Gracias a la Banda Municipal de Música que ha dado solemnidad a este acto, A todos ustedes por asistir y a las dos hermandades cuyos hermanos me han ayudado a redactar este pregón.
Después de tantos años de esfuerzos de tantos hombres y mujeres para hacer grande la Semana Santa de Valverde, yo sólo tenía que arañar unas horas a las madrugadas y ordenar la memoria y los sentimientos. Y claro que dije sí. No fue a la primera.
Mi propio Getsemaní
Fue montado en un instante
“Aparta de mi este cáliz”
Dije en frase literal
A la primera ocasión
De proponerme el pregón
Hace tiempo que no vivo
Semana Santa en Valverde
Puedo hablar de Cigarreras
Del Cachorro, Veracruz…
Pero ya me dirás tú
Que pinta eso en Valverde
Llamó el capirucho blanco
Para hacérmelo oficial
¡Rafa Riera por Dios!
No es mucha destarifá?
“Es seguro lo que pido
La Junta lo ha decidido”
Dije presta en la ocasión
“que no sea mi voluntad
Sino la vuestra”
Yo seré voluntariosa
Y vosotros sed benevolentes
Por favor
Aquí han quedado mis versos
Cuadraditos en saeta
Octosílabos, cuartetas
Consonantes y asonantes
Mas debo ser yo quien dé
Las gracias de corazón
He disfrutado y vivido
Escribiendo este pregón HE DICHO